Los del aguante

 

Foto tomada de www.revistadc.com

Fui a ver a Residente, de amores y odios, pero para mí es másde amores. Se fajó tremendo concierto en Medellín, dos horas de “aguante”, dos horas de mensajes sociales, movilización, también un poco y amor y por supuestos fiesta.

Entre saltos, cantos y ver las ganas que pone René en escenario, la potencia y profesionalismo de sus músicos, me quedaba en todos sus mensajes, en la ausencia de esto en otros escenarios, en otros momentos. También sentí que estaba en una misa, donde los feligreses van a escuchar al mensajero de su dios en la tierra, Residente era el dios esa noche y los miles de feligreses entonaban las letras con mensajes sociales tan fuertes, que después de salir de allí, hubiera sido maravilloso vernos a todos salir a luchar por un mejor país, pero al igual que en una iglesia, los feligreses salieron a seguir su vida, sin luchar, solo buscar el regreso a casa.

 

Pero olvidando la catarsis del párrafo anterior, de ese concierto me quedó un himno, una canción de lucha, una que antes una amiga nos había puesto a esos amigos que nos hacemos llamar activistas, que luchamos por buscar algo mejor o que esté menos peor, personas que consideramos queremos dejar algo mejor en la tierra, a pesar de todo, de las luchas perdidas, de los enemigos si así se quieren llamar, de los rumores, de la imagen buena o mala, ese es el “Aguante”, la canción de Calle 13 que Residente tocó con tanta fuerza en Medellín que despertó más esa motivación a seguir luchando por nada, que es todo, porque queremos un mejor aire, un mejor medio ambiente, una ciudad sin muertos, una sociedad movilizándose exigiendo mejores cosas, las necesarias, las que deberían tener, ese es el “Aguante”, porque el que brindamos, pensamos, saltamos, por el que salimos a las calles con ganas de dar un poco más, con esa frustración de por este lado querer ser, mientras otros buscan querer silenciar o acabar con lo que muchos quieren ser.

Mi “Aguante” y el de muchos amigos es ese, querer y pretender algo mejor para todos y todas, vale la pena que esa palabra del aguante llegue a más, que repetirla en este texto logre esas ganas de manifestarse, de que a pesar de no lograr nada, podamos dejar algo, ese es el problema de eso que podemos llamar “minorías”, esos que no estamos de acuerdo con la sociedad como está y que pensamos que con levantar la voz, de vivir alzados en almas, de vivir a la enemiga, de no conformarnos, de simplemente vivir en el aguante, como Calle 13, como Residente.

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